La postura Pre-Ira se origina en el siglo XX, pero sus bases se encuentran en el premilenialismo histórico anterior al año 325 d.C.
Esta postura nace como respuesta a la aparente imposibilidad de conciliar las interpretaciones existentes acerca del arrebatamiento (Pre-, Mid– y Postribulacional), las cuales surgen a principios del siglo XIX y fueron adoptadas por distintas denominaciones evangélicas. Estas diferencias en la interpretación aún se mantienen después de todos esos años.
Uno de los primeros en observar esto y desarrollar los conceptos básicos, que más tarde conformarían la postura dándole nombre, fue C. S. Lovett, en su libro “Latest World on the Last Days” (el último mundo de los últimos días).
Partiendo de los puntos en común, y mediante un método herméutico sencillo (ver el artículo sobre hermenéutica) se logra eliminar las contradicciones y se llenan los espacios en blanco que cada postura presenta, convergiendo en una nueva interpretación, capaz de sostenerse con la Escritura.
Así es como más tarde en el año ‘96 Robert Van Kampen termina su trabajo de investigación y publica “La Señal”, exponiendo todos los aspectos escatológicos que se mencionan en las Escrituras y los fundamentos bíblicos para lo que pasó a llamar postura "pre-ira" (junto con M. Rosenthal). Es entonces cuando esta postura obtiene mayor difusión y adquiere una identificación y método de estudio. Posteriormente Van Kampen publica “El Rapto, respuestas claras y sencillas para una pregunta difícil” donde profundiza en los conceptos y términos que tienen que ver con el arrebatamiento específicamente.
La postura pre-ira posee un sólido sustento bíblico para cada uno de sus argumentos y está en concordancia con el resto de la Escritura (principio de Analogía Scripturae).
Fuera de la Escritura no sólo se puede encontrar apoyo para sus afirmaciones en los padres de la iglesia antes del año 325 d.C., sino también en otros siervos de Dios de indudable entrega al Señor y capacidad intelectual como lo fuera el Dr. Martin Luther antes del surgimiento de las nuevas interpretaciones sobre el arrebatamiento y más recientemente otros eruditos como G, Campbell Morgan, Samuel Tregelles y Larry Crutchfield. Con la misma sencillez y franqueza que lo caracterizó en todo, Luther es más que claro en su interpretación de los tiempos del Fin, confirmando que, no sólo las posturas pre-, mid– y postribulacional no existían en su época (de hecho no hasta +-1830), sino que la visión en su época sobre la Venida del Señor (parousía) era la misma que la de la Iglesia primitiva y en linea con la que sostiene la postura pre-ira.
En la actualidad muchas iglesias están volviendo a estudiar las bases de las interpretaciones proféticas y están encontrando en la postura pre-ira la interpretación más acorde con las Escrituras; sobre todo en EE.UU. que es donde más difusión cobró esta interpretación.
Si la lectura de la Palabra le despierta interrogantes sobre los conceptos que Usted aprendió de los eventos del Fin de la Edad, es tiempo de comenzar a indagar como los hermanos de Berea y darle una oportunidad a la postura pre-ira para comparar y cubrir todas sus dudas al respecto.